FUTURO DE LOS TRANSPLANTES:
ÓRGANOS OBTENIDOS EN EL LABORATORIO A PARTIR DE
CÉLULAS MADRE
Investigaciones recientes
nos permiten imaginar un futuro no muy lejano en el que se podrán
crear copias sanas de órganos en el laboratorio, a partir de células
madres, y sustituirlos mediante cirugía.
En las primeras fases
de división del óvulo fecundado las células embrionarias no tienen
características específicas de ningún tejido ni órgano, de ahí
el nombre de células pluripotenciales o células madre. Cuando
se alcanza la fase de Blastocito, al sexto día de la fecundación,
las células madre embrionarias se dividen en dos tipos
celulares: células madre germinales que darán lugar a los gametos
y células madre somáticas que forman los distintos tejidos y órganos.
Parte de la comunidad
científica se inclina por la investigación y la terapia con células
madre embrionarias porque crecen más rápidamente y pueden convertirse
en cualquier tejido u órgano. Existen tres modos de generar estas
células: extraerlas de embriones no viables, clonación, y conseguir
la división del óvulo sin fecundar.
En relación con las células
madre adultas se sabe que también son pluripotenciales. Se
encuentran en los diferentes órganos para reparar los daños que
se producen en los tejidos. Se creía que eran organoespecíficas,
pero diversos estudios han demostrado que las células madre adultas
procedentes de cualquier tejido pueden renovarse continuamente
y diferenciarse a células de la sangre y del sistema inmune. En
numerosos experimentos se ha visto como dichas células pueden
proliferar indefinidamente y transformarse en variedad de células
y tejidos: músculo, cartílago, hueso, hepatocitos, neuronas, etc.
Sin entrar en consideraciones
éticas y teniendo en cuenta los resultados clínicos obtenidos
hasta el momento, muchos investigadores se decantan por desarrollar
terapias utilizando células madre adultas porque al ser antólogas
(del propio enfermo) se evita el rechazo inmunológico, las consideran
más adecuadas para la medicina reparadora porque forman parte
del sistema natural de regeneración, la tecnología para trabajar
con ellas es más sencilla y no han desarrollado teratomas malignos
como ha ocurrido en algunos casos de uso de células embrionarias;
estas últimas, por su situación de indiferenciación, son más proclives
a la proliferación incontrolada.
El 21 de Noviembre
del 2003 se publicó en el B.O.E. la ley 45/ 2003 sobre el destino
de los preembriones crioconservados excedentes de los tratamientos
de F.I.V. y de las estructuras biológicas obtenidas en el momento
de la descongelación, pero la investigación con células madre
embrionarias aún está pendiente de que se aprueben las normas
establezcan el procedimiento, el consentimiento informado a los
progenitores y el protocolo de conservación de los embriones.
Esta ley va acompañada de una disposición adicional por la que
se crea el Centro Nacional de Transplantes y Medicina Regenerativa
para gestionar la política de transplantes de órganos, tejidos
y células de origen humano y promover la investigación con tejidos
y células de origen humano.
En el último Congreso
Mundial de Nefrología de Junio del 2003 se expusieron trabajos
de investigación en los cuales las células madre accedieron al
riñón a través del flujo sanguíneo y consiguieron reparar el epitelio
tubular renal. En algunos casos se pudo regenerar las neuronas.
Los investigadores del Instituto Weizan, en Israel, han transplantado
células precursoras renales humanas a ratones y han conseguido
riñones completos funcionantes. La compañía ACT (Advanced cell
Technology E.E.U.U.) anunció en Noviembre del 2003 que obtuvo
riñones funcionales a partir de células madre de embriones de
vaca.
La reparación y regeneración
de tejidos es una realidad. Se conseguirá cultivar células del
propio paciente, bajo condiciones específicas, para transformarlas
en células especializadas y órganos que se necesiten transplantar.
Dra. Delfina Suárez
Vázquez,
Jefa de Sección de Análisis
Clínicos
del Complejo Hospitalario de Ourense (CHOU),
Ourense