HABLE CON ELLA
“Hable
con ella es una película de narradores, narradores de sí mismos,
hombres que hablan a quien les pueda oír y, sobre todo
a quien no puede oírles”,
de esta forma define Pedro Almodóvar su última y exitosa película,
con la cual ha obtenido un reconocimiento mundial superior incluso
a la oscarizada “Todo sobre mi madre”.
“Hable
con ella” se trata de un melodrama, muy en la línea de
sus anteriores producciones, en donde nos muestra a unos personajes
que hablan de sus soledades, de sus tragedias, de sus ilusiones,
pero todo ello sin la necesidad del usar un falso sentimentalismo,
sino de una manera directa, veraz y auténtica.
El peso de la historia recae sobre
todo en los personajes masculinos (una rareza en una filmografía
dominada por las mujeres), magistralmente interpretados por Javier
Cámara en el papel de Benigno, un enfermero enamorado de una paciente
clínicamente muerta (la magnífica Leonor Watling), y Darío Grandinetti
(Marco), un misterioso periodista que mantiene una relación con
una torera, correctamente interpretada por la cantante y actriz
Rosario Flores. El destino hace que estos dos personajes se conozcan
y nazca entre ellos una gran amistad y solidaridad, a pesar de
que su diferente forma de ver las cosas , ya que si Benigno se
enfrenta a las adversidades desde la entrega y el sacrificio,
Marco lo hace desde el silencio y el hermetismo.
Desde hace ya varias películas
Almodóvar ha ido depurando su personal estilo hasta lograr una
elegancia y estilización en la realización, que hace que sus películas
además de contarnos historias tan complicadas como la de Benigno
(al que no juzga en ningún momento), sean visualmente fantásticas,
incluyendo fascinantes secuencias como el cortometraje mudo que
el protagonista visiona en la filmoteca, o los ballets de la coreógrafa
alemana Pina Baush donde demuestra que la música y la plástica
tienen cada vez más importancia en su cine.
Valentín Barreiros