HERENCIA
Herencia
participó en la sección competitiva del 6º Festival Internacional
de Cine Independiente de Ourense, donde obtuvo los galardones
del premio Calpurnia del Público al mejor largometraje
y una mención especial a su actriz protagonista Rita Cortese.
Hoy, como entonces, después de ver la película, de nuevo tengo la misma sensación, se
trata de una obra sencilla, narrada con un bastante buen pulso
narrativo, aunque irregular, y asentada sobre un guión entretenido pero con notables lagunas.
Nos narra el casual encuentro
de dos extranjeros en la ciudad de Buenos Aires; Olinda, una italiana
que regenta un viejo restaurante adquirido cuando emigró a la
Argentina en busca de su amado después de la Segunda Guerra Mundial,
y Peter, un joven alemán que viaja al encuentro de su antigua
novia. Ambos establecen una relación materno-filial, que hará
que se produzca un profundo cambio en sus vidas.
El film gana en interés e intensidad
cuando trata la historia de Olinda, las circunstancias que la
rodean, su amor otoñal, el deseo de reencontrarse con su pueblo
italiano. En cambio la parte del joven es más artificiosa, menos
creíble y de menor interés. Esta fractura además de existir en
el guión también está en el tratamiento de la imagen, de la música
y en la puesta en escena, ya que mientras la parte en la que aparece
Olinda posee una estructura totalmente clásica tanto en el montaje
como en la planificación, la que nos muestra el transcurrir de
Peter en la busca de su novia e incluso en su relación con una
joven, posee un ritmo mucho más acelerado con una planificación
donde el montaje se muestra mucho más agresivo, ya que
no se respetan los racords, e incluso en momentos se produce
un uso de cámara lenta, lo cual, bajo mi punto de vista lastra
un poco el ritmo de la película.
Entre las interpretaciones cabe
destacar a la magnífica Rita Cortese que compone perfectamente
un personaje adusto en el trato aunque lleno de ternura y humanidad.
En definitiva se trata de una
película interesante, poseedora de las virtudes y carencias que
suele tener una ópera prima, lo que hace que esperemos con interés
un nuevo trabajo de su joven realizadora Paula Hernández donde
se ratifique el talento que se deja entrever en esta primera obra.
Valentín Barreiros