EL LADRÓN DE ORQUIDEAS
Spike
Jonze provocó gran expectación tanto entre la crítica como el
público en general con su ópera prima Cómo ser John Malkovich.
Y para su segunda obra eligió una historia donde al igual que
en la anterior, las notas características son la originalidad
y el surrealismo, en la que nos cuenta las dificultades por las
que pasa un guionista (Nicolas Cage) para la adaptación de una
novela a la gran pantalla.
La historia comienza
en el mismo set de rodaje de Cómo ser John Malkovich,
donde al guionista de la película Charlie Kaufman (Nicolas Cage),
un hombre introvertido, deprimido e inseguro, le ofrecen la adaptación
de la novela El ladrón de orquídeas. En este proceso de
adaptación, el creador poco a poco va adentrándose en la historia
hasta formar parte de ella, viéndose tan involucrado que no logra
encontrar la fórmula de llevar el libro a imágenes. Aquí es donde
tiene que recurrir a su hermano gemelo Donald (de nuevo Nicolas
Cage), poseedor de una pasmosa facilidad para hacer guiones a
fin de que le ayude a encontrar el camino para rematar el trabajo.
Esta película es de
difícil calificación, pues tiene partes de comedia, trozos intimistas
y momentos de gran profundidad dramática, siendo el único calificativo
aplicable a la misma el de surrealista, ya que bucea en el interior
de los pensamientos y preocupaciones del autor de la misma, a
la manera de Fellini en su Ocho y medio, pero sin
en ningún momento llegar a la autocomplacencia o a la pedantería.
Aunque la gran baza
de la película es su extraordinario guión, también cabe destacar
unas magníficas interpretaciones del trío protagonista. Nicolas
Cage interpreta de una manera solvente y contenida
a los gemelos Charlie y Donald Kaufman (curiosamente los
verdaderos guionistas del filme), Meryl Streep, que como siempre
está magnifica en el personaje de Susan, la escritora del libro,
pero es el genial Chris Cooper el que se hace con la película
interpretando de una manera espléndida a un buscador de orquídeas
con un trágico pasado.
Valentín
Barreiros