LAS HORAS
“La
vida es necesario mirarla a la cara, no darle la espalda, aunque
no nos guste lo que vemos”. Esto mismo es lo que sucede en la
última película de Stephen Daldry donde una serie de personas
miran frente a frente su existencia, desnudando su alma, descubriendo
así sus frustraciones, sus miedos, sus inseguridades, su vacío.
Nos muestra unas horas en la vida
de tres mujeres de distintas épocas, cuya unión espiritual se
establece por medio del libro amargamente nacido de una de ellas
“La señora Dalloway”, que se enfrentan a unas situaciones similares.
Seres que a primera vista parecen fuertes y seguros de sí mismos,
pero en los que se esconden unos miedos comunes, sobre todo el
temor a su presente, lo que las hace pensar en el suicidio como
única salida.
Una gran labor de montaje logra
que la película nos vaya mostrando detalles en la vida de estas
tres mujeres, pasando de la Inglaterra de principios del siglo
XX, a la América profunda de los años 50, hasta el actual Nueva
York, sin que apenas notemos que son tres historias distintas,
ya que engarzan complementándose perfectamente unas con las otras.
Esto todo se logra con un magnífico guión que Stephen Daldry lo
sabe llevar a la pantalla con un ritmo y un trabajo de puesta
en escena magistral.
Mención a parte merecen las actuaciones
de esta película, que debería ser de visión obligada para estudiantes
de interpretación. Nicole Kidman está verdaderamente magistral
interpretando a una depresiva y atormentada Virginia Wolf, Juliane
Moore es una insatisfecha y solitaria esposa y madre de mediados
del siglo pasado, y Meryl Streep una independiente neoyorquina
que distribuye su tiempo entre su novia, su hija y su gran amor,
un escritor enfermo de sida, genialmente interpretado por el infalible
Ed Harris.
No se si será esta película la elegida por
los miembros de la academia como ganadora de los Oscar de este
año, pero lo que sí puedo afirmar sin temor a equivocarme es que
ha nacido un clásico que perdurará por muchos años.
Valentín
Barreiros