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CIUDADANO KANE
Año: 1940
País: Estados Unidos
Producción: Mercury Produccions y RKO
Título original: Citizen Kane
Director: Orson Welles
Guión: Herman J. Mankiewicz, Orson Welles
Fotografía: Greg Toland
Música: Bernard Herrmann
Intérpretes: Orson Welles, Joseph Cotten, Dorothy
Comingore, Geroge Coulouris, Agnes Moorehead.
Esta película es la película de las
películas. Nunca ninguna obra del séptimo arte causó
tantos estudios de cinéfilos y aficionados en general. Es
una grandísima obra de arte, comparable a lo que pueden significar
Las Meninas en pintura, o El Quijote en literatura. Toda ella no
tiene desperdicio, cada plano, cada secuencia, cada interpretación,
cada decorado, y hasta el maquillaje es perfecto (hacer que el grandioso
Orson Welles con sus veintiséis años pueda parecer
un viejo es verdaderamente impresionante), como dice John Kobal:
"se trata de una película que pide superlativos".
El argumento de Ciudadano Kane es bien sencillo en apariencia,
aunque riquísimo en contenido, cuenta la historia de Charles
Foster Kane, un magnate del periodismo que ha muerto en su castillo
de Xanadú, la cual va siendo descubierta por un periodista
que es asignado para averiguar el significado de sus últimas
palabras, que en realidad es una sola "ROSEBUD", mientras
habla con diversas personas que convivieron con el protagonista.
La película es como un rompecabezas y a través de
la subjetividad de las personas que van contándole al periodista
su relación con el personaje, vamos conociendo la vida de
éste, desde su nacimiento hasta su muerte. Este film trata
temas como la infancia perdida de una persona que ha sido educada
por un banco, la ambición, e incluso el amor. Como se puede
observar el guión es muy rico, y tratar de analizarlo sería
demasiado largo y complicado, no en vano fue merecedor de la estatuilla
de la Academia en dicho apartado.
En el apartado técnico esta película
estableció una ruptura con todo el cine anterior, descubriendo
nuevas formas de trabajar, como por ejemplo el uso de la profundidad
de campo (en la que ya había investigado Jonh Ford y Jean
Renoir entre otros), así como una ruptura total de la planificación,
haciendo encuadres que nunca se habían practicado anteriormente,
y movimientos de cámara enormemente sofisticados.
También es justo decir que Welles estuvo rodeado
de un gran equipo al que dejó trabajar con total libertad,
como por ejemplo Greg Toland, uno de los directores de fotografía
más grandes de todos los tiempos que en este film pudo desarrollar
todos sus conocimientos.
Como anécdota cabe comentar que este film
fue tratado de destruir por el magnate de la prensa Randolph Hearst,
ya que estaba convencido que la trama estaba basada en su propia
biografía, y al no conseguirlo, su venganza consistió
en que cuando un periódico de su pertenencia hacía
una crítica de alguna película de Welles, sistemáticamente
no mencionaba el nombre del director.
Por último sólo hacer un breve comentario
sobre el director de esta prestigiosa película, el cual nos
ha ofrecido grandes obras maestras como por ejemplo Sed de Mal,
La dama de Shanghai, Macbeth, Campanadas a medianoche, esto
como director, y como intérprete la magnífica El
tercer hombre (Carol Reed) o Moby Dick (John Huston).
Valentín Barreiros
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