El 80% de las familias que tuvieron un hijo con Síndrome de Down reconocen haber experimentado los siguientes sentimientos: protección y rechazo, tristeza, frustración, inseguridad, enfado, rabia, vergüenza.

Es normal que experimenten estos sentimientos, todos los padres que han pasado por esa misma situación también los han experimentado. Es muy beneficioso para los padres y para su hijo que hablen de lo que sienten con otros padres de niños o niñas con Síndrome de Down.

Después de los primeros momentos, las cosas se irán estabilizando, es fundamental que se intente hacer la vida lo más normal posible.
Existe una guía de la salud que ha editado la Federación Nacional de Instituciones para el Síndrome de Down (FEISD) y que se puede encontrar en la página web www.sindromedown.net