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EL HALCÓN PEREGRINO

Título: El halcón peregrino
Subtitulo: Una historia de amor
Autor: Glenway Wescott
Editorial: Editorial Lumen, S.A.
Prólogo: Michael Cunningham
Traducción: Toni Hill
Formato: 136 págs, 21 cms
Novela corta

"No cabía duda de que las posibilidades reales de que me hiriera eran mínimas. La mirada desdeñosa que nos dirigía la señora Cullen me lo confirmaba. Y aun así sentí como si tuviera cerca un gran presagio de muerte, encarnado en la forma de aquel animal posado en mi mano. ¿Cómo se me había ocurrido, me pregunté, tomar a esa Lucy - bestia sedienta de sangre, con el rostro como una hoz y las patas como dos juegos de bisturís sucios - como símbolo del amor? Quizá ambos conceptos, la muerte imaginaria y el deseo desesperado, siempre yacen juntos, absurdamente intercambiables, en nuestra mente."

COMENTARIO

Lucy es, a pesar de su nombre tan humano, un animal. Es la mascota de la Señora Cullen, una irlandesa que, junto a su marido y su chófer Ricketts, visita la casa en Francia de la americana Alex, que vive acompañada del narrador de esta historia. Estos son los personajes fundamentales de esta "historia de amor", el aparentemente inadecuado subtítulo de esta pequeña novelita de breve extensión pero denso contenido.
Lucy es, además, un símbolo. Un complejo símbolo de la mayor fuente de complejidad humana: los sentimientos. Desde la perspectiva desapasionada de Towers, un escritor que se siente fracasado (evidentemente, alter ego de Glenway Wescott), se conforma un cuadro sencillo de una tarde de primavera. El asunto es totalmente nimio y superficial, tanto como el matrimonio irlandés que es centro de atención del autor. Pero, a medida que avanza la historia, nos introducimos en los intersticios de las relaciones de pareja, de forma que, aunque el narrador apenas interviene en los hechos y parece limitarse a observar para sacar sus conclusiones fríamente, en lo más profundo de su ser acaba por sentirse afectado.
Escrita desde la perspectiva de los años 40 pero ambientada a finales de los locos veinte, está claro que el narrador es un fiel reflejo de la época aparentemente despreocupada y frívola en la que vive. El carácter fútil de los hechos no puede esconder las preocupaciones perpetuas en el ser humano: los celos, la supervivencia, la muerte, etc..
Al final, los acontecimientos repercuten, aunque sea indirectamente, en todos los personajes, incluso en aquellos que representan las clases bajas y cuya historia personal se desarrolla a la par que la de sus señores.

No queda más que decir. Este comentario es meramente introductorio puesto que el libro contiene un prólogo bastante revelador del contenido de la novela. Aunque prólogo, me parece más aconsejable acudir a él una vez finalizada la lectura para así no evitar las posibles interpretaciones subjetivas de cada lector.

ESTRELLA CASARES