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LA
TÍA TULA
FICHA
Título: La tía Tula
Autor: Miguel de Unamuno
Editorial: Espasa-Calpe, 1976
Formato: COLECCIÓN AUSTRAL, 149 pg
Novela
“Y casándome con Ramiro, entregándole
mi cuerpo, y no sólo mi alma, no lo impediría... Porque entonces
sí que sería madrastra. Y más si llegaba a darme hijos de mi carne
y de mi sangre...” Y esto de los hijos de la carne hacía palpitar
de sagrado terror el tuétano de los huesos del alma de Gertrudis,
que era toda maternidad, pero maternidad de espíritu.”
COMENTARIO
El nombre de Unamuno siempre ha provocado
un cierto temor en el lector “ de andar por casa”, grupo en el que
me incluyo, y no es de extrañar, ya que también los académicos
y eruditos sufrieron esta impresión (nunca se le concedió el Premio
Nobel al considerar su obra demasiado difícil y oscura-pero este
no ha sido el único caso de injusticia desconcertante). Se le relaciona
inmediatamente con un tipo de literatura metafísica casi inaprensible,
muy lejos de la realidad de su obra.
Reconozco que este libro es de mis favoritos.
Una novela pequeña en tamaño pero una gran obra en la que se condensan
temas permanentes en el sentir humano. Unamuno acostumbra a utilizar
la novela corta o el relato como medio de expresión, ya que concentra
en pocas líneas , en frases sobrias, una gran variedad de temas.
Su prosa es directa, escueta y, paradójicamente, exhala belleza
y poesía. Quizás se deba a que las contradicciones empapan todo
el texto, empezando por el personaje principal: la mujer espiritualmente
carnal, la madre virgen, el deseo frígido y sobre todo, el fuerte
carácter que domina a los demás pero también la domina a ella misma.
La acción externa (por otra parte, lo
menos importante, ya que aquí todos los acontecimientos tienen una
cualidad puramente psicológica) se desarrolla supuestamente en España
a principios del siglo XX. Sin embargo, no existe una localización
concreta de tiempo y espacio. Al fin y al cabo, esta historia está
preñada de atemporalidad. Pudo y puede ocurrir en cualquier momento,
aunque la sociedad represiva del momento favorezca la situación.
La estructura aparenta ser de tipo circular,
pero, en realidad, el final es de alguna forma abierto, mostrando
así la gran influencia del personaje central sobre el resto de la
familia, que llega a tener un carácter doctrinal o apostólico. El
personaje de Tula es irrepetible, pero , a la vez, deja tras de
sí una estela infinita, que casi la santifica. Ella es un ser al
que puede ser difícil entender, o que incluso resulte antipático,
pero ante el que es imposible ser indiferente.
Releer esta novela es siempre un disfrute,
porque a pesar de la facilidad con que el lector puede dejarse
llevar por la simplicidad de su forma (hacia el final, el mismo
autor desaparece y deja que hablen sólo los personajes, como en
un drama teatral), siempre se descubren en ella múltiples lecturas.
OBSERVACIONES:
En los años 60 Aurora Bautista encarnó
el personaje de Gertrudis en La tía Tula, con una más que
aceptable interpretación. Aunque este filme abarca solamente una
parte de la novela ( y el final se ha modificado) puede decirse
que se captó la esencia del texto, principalmente al enmarcarlo
en la época franquista. Sin embargo, quedan temas sin desarrollar,
que darían para 2 o 3 películas más. Eso nos da cuenta de la magnitud
de esta pequeña gran obra.
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